Olvídate de las mesas para dos y las cenas silenciosas a la luz de las velas. El 14 de febrero ha dejado de ser una fecha exclusiva para el romance tradicional para convertirse en la excusa perfecta para celebrar el «Galentine’s Day». Este concepto, que nació para honrar la lealtad y las risas compartidas, propone que no hay mejor plan que brindar por esas mujeres que están contigo en las buenas, en las malas y en los audios de diez minutos de WhatsApp.

La clave para que este festejo sea un éxito rotundo reside en la personalización de la experiencia. No se trata simplemente de salir a cenar, sino de diseñar un momento que refleje la identidad del grupo. Ya sea que decidan organizar un Power Brunch lleno de mimosas y planes a futuro, o una noche de juegos competitivos en la comodidad de la sala, el objetivo es el mismo: detener el ritmo frenético de la rutina para decirse lo mucho que se aprecian. El amor de las amigas es, después de todo, el sistema de soporte que mantiene todo funcionando.

Para las que buscan un toque de sofisticación sin complicaciones, una excelente alternativa es la selección de experiencias creativas. Imaginen un taller privado de elaboración de perfumes o una tarde de Paint & Sip donde el vino fluya tanto como la pintura. Estas actividades no solo rompen el hielo, sino que permiten que cada una se lleve un recuerdo físico de la celebración. Lo más valioso de estos encuentros no es la perfección del resultado, sino las anécdotas que surgen entre pincelada y pincelada, reforzando esa complicidad que solo se construye con el tiempo.
Si el presupuesto es ajustado o simplemente prefieren la intimidad del hogar, siempre pueden optar por un menú de autor hecho en equipo. Cada una puede encargarse de un tiempo de la cena o de un cóctel específico, convirtiendo la cocina en el escenario de la fiesta. Al final de la noche, lo que realmente importa no es el lugar ni el costo de los regalos, sino la calidad del tiempo compartido y la certeza de que el amor más sólido suele estar sentado justo al lado tuyo en el sofá.