Si la decoración es el cuerpo de la Navidad y el menú es el corazón, la música es, sin duda, el alma. En la coreografía de una cena perfecta, la selección sonora…
Si la decoración es el cuerpo de la Navidad y el menú es el corazón, la música es, sin duda, el alma. En la coreografía de una cena perfecta, la selección sonora…