Sabrina domina el arte de las proporciones. Su estilo se basa en mini vestidos con corte en A, faldas plisadas sumamente cortas y corsés que acentúan la cintura. Esta estructura busca resaltar una figura de «muñeca» pero con un giro empoderado. A menudo utiliza escotes de corazón y detalles de encaje que refuerzan esa estética coqueta, conocida en redes sociales como coquette-core.
El Brillo y la Textura
Para Carpenter, el escenario es su pasillo de moda personal. Su selección de materiales suele incluir:
- Lentejuelas y cristales: Nunca falta el brillo que captura la luz de los focos.
- Plumas y satén: Texturas suaves que aportan movimiento y una sensación de lujo clásico.
- Colores pastel: Aunque experimenta con rojos intensos y negros, los tonos lavanda, rosa pastel y azul cielo son su zona de confort, reforzando esa imagen de Princesa del Pop.
Altura sin Compromiso
Si algo define el caminar de Sabrina, son sus botas de plataforma extrema. Ya sean de cuero blanco, con glitter o de charol, este calzado se ha vuelto su firma personal. No solo le otorgan una presencia imponente a pesar de su estatura, sino que cierran este look que oscila entre una Bratz de la vida real y una estrella de Nancy Sinatra.

El Signature Look
El estilo de Sabrina no estaría completo sin su icónico flequillo de cortina y sus ondas voluminosas al estilo de los años 70. Su maquillaje siempre apuesta por un glow radiante, mejillas muy rosadas y labios con mucho brillo (gloss), manteniendo esa coherencia visual de frescura y feminidad clásica que la distingue de otras artistas de su generación.