En el mundo de la alta perfumería, el invierno no es una estación, es un estado mental. Mientras que el verano es una oda a lo efímero, el invierno es la temporada de la permanencia. La ciencia es clara, el aire gélido retiene menos la humedad y las moléculas de olor viajan con mayor dificultad. Por ello, nuestra fragancia debe poseer una arquitectura más robusta, capaz de atravesar las capas de cachemira y lana.
Este año, las tendencias huyen de lo genérico para abrazar lo opulento y lo nicho. Ya no buscamos simplemente «oler bien»; buscamos una fragancia que actúe como un escudo sensorial contra el gris del cielo.
Las Notas de este Invierno
- El Nuevo Gourmand: Menos Azúcar, más Resina
Atrás quedaron las notas de repostería infantil. El gourmand moderno de esta temporada se viste de haba tonka negra, vainilla de Madagascar y cacao amargo. Es un dulzor adulto, casi peligroso, que se funde con la piel como una segunda seda.
- Maderas Sagradas
El Sándalo y el Oud siguen reinando, pero esta vez con un giro ahumado. Buscamos el aroma de una biblioteca antigua o de una chimenea encendida en un château francés. Notas de incienso y cuero que aportan una sobriedad aristocrática a cualquier look de noche.
- Especias de Viaje
El azafrán, el cardamomo y la pimienta rosa añaden esa vibración eléctrica necesaria cuando el cuerpo busca calor. Son el equivalente olfativo a una joya de oro sobre un jersey de cuello vuelto: brillo puro.
El arte de aplicar lo este invierno
No se trata de la cantidad, sino de la estrategia. Para que un perfume de invierno alcance su máximo potencial.
- El Ritual de la Hidratación: La piel seca es el enemigo del perfume. Use un aceite corporal rico antes de su fragancia para «anclar» las notas de fondo.
- Capas de Textura: Aplique en los puntos de pulso, pero permite que una bruma ligera caiga sobre su abrigo de lana. La fibra natural conservará el corazón del perfume durante días, creando una firma personal inconfundible.
El perfume es el accesorio invisible de la moda, aquel que anuncia la llegada de una mujer y prolonga su marcha.» — Coco Chanel.

Este invierno, no elija un aroma. Elija una presencia. Porque en los días más cortos del año, lo único que debe permanecer largo tiempo es su recuerdo.