Los escenarios de “El Diablo Viste a la Moda” que puedes visitar en NYC

 Con la expectativa global por el estreno de El Diablo Viste a la Moda 2, este 29 de abril, el regreso de Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci ha reactivado la nostalgia por una película que convirtió a Nueva York en parte esencial de la historia.

Más allá del vestuario impecable y las frases memorables de Miranda Priestly, la primera entrega dejó claro algo: Nueva York siempre es un personaje principal. Sus avenidas, cafés, parques y edificios fueron el telón de fondo perfecto para una trama sobre ambición, estilo y reinvención profesional.

Mientras llegan nuevos escenarios en esta segunda parte, en Air Femme recordamos algunos lugares icónicos de la primera película que también puedes visitar. Porque no importa cuántas veces viajes a Nueva York, siempre tiene algo nuevo por descubrir.

Museo de Historia Natural

El Museo de Historia Natural es uno de los museos más famosos de la ciudad y una visita imprescindible en el Upper West Side. Sus salas dedicadas a dinosaurios, vida marina, ciencia y exploración lo convierten en una parada fascinante para cualquier viajera.

Ubicado frente a Central Park y junto a Theodore Roosevelt Park, también es uno de los edificios más emblemáticos de Manhattan.

En El Diablo Viste a la Moda, aquí se filmó la gran gala benéfica a la que Andy asiste junto a Emily, una de las escenas más recordadas de la película.

Magnolia Bakery: una parada dulce obligada

Magnolia Bakery es una de las reposterías más famosas de Nueva York y una visita clásica para quienes aman los postres y la cultura pop.

Cupcakes, banana pudding y vitrinas llenas de nostalgia hacen que entrar sea parte de la experiencia neoyorquina.

En la cinta, Andy menciona que debe ir por cupcakes de esta famosa pastelería para el cumpleaños de Nate. 

Bubby’s: brunch clásico en Tribeca

Bubby’s es uno de los cafés más emblemáticos de Nueva York para brunch, especialmente famoso por sus pancakes esponjosos, comfort food americana y ambiente relajado en el barrio de Tribeca.

Es una parada ideal para desayunar sin prisas antes de explorar downtown Manhattan.

En la película, este espacio fue utilizado como el restaurante ficticio donde trabaja Nate, el novio de Andy, en varias escenas relacionadas con su vida fuera del universo Runway.

Central Park, el respiro perfecto en medio de Manhattan

Central Park es uno de los parques urbanos más famosos del mundo y una parada obligada en cualquier visita a Nueva York. Lagos, senderos, puentes y amplias áreas verdes lo convierten en el mejor lugar para caminar, hacer picnic o simplemente desconectarse del ritmo de la ciudad.

Cada temporada ofrece una postal distinta: flores en primavera, hojas doradas en otoño o nieve en invierno.

En la película, aquí ocurre la conversación entre Nigel y Andy donde le recuerda que, si su vida personal está desordenada, quizá significa que está avanzando en su carrera.

Nueva York siempre tiene algo nuevo

Parte del encanto de Nueva York es que nunca se repite. Una exposición nueva, un café escondido, una tienda recién abierta o un barrio reinventado pueden hacer que cada viaje se sienta diferente.

Por eso, el estreno de El Diablo Viste a la Moda 2 también es una excusa perfecta para volver a mirar a Nueva York con ojos nuevos.

Mientras el mundo espera descubrir qué hoteles, oficinas, restaurantes o calles aparecerán en esta nueva entrega, la ciudad ya tiene garantizado su lugar protagónico.