El tiempo se detiene al pie de la Tramuntana
Por Melanie Beard El camino, sinuoso y sereno, parecía despojarme poco a poco de la prisa aprendida, de las urgencias que uno trae adheridas a la piel. A medida que el paisaje se abría, el aire cambiaba, el silencio comenzaba a tener voz. Las palmeras alineadas, largas y pacientes, marcaban un ritmo casi ceremonial, como...
