Haz un D-Tox en tu clóset

Detox significa en inglés depurar, limpiar, purificar… y de la misma manera como haces con tu cuerpo y tu vida, debes hacerlo con tu clóset.

Tener en tu armario ropa que no tiras porque te costó mucho dinero o porque te gusta, pero que ya no te sienta bien, es tan malo como no limpiar el refrigerador o no hacer tu cama. La regla básica, que debes repetir como un mantra, es: solo se queda en el armario lo que sí me gusta, lo que me queda bien y lo que me hace feliz. De nada sirve guardar ese precioso vestido de hace diez años si ya está pasado de moda o ya no te sienta tan bien como antes.

Muchas personas son apegadas a sus prendas y accesorios, y aunque jamás las usen, las conservan pensando que algún día llegará el momento de lucirlas. Pero lo cierto es que eso no sucederá. Así que haz a un lado las excusas, toma una caja y coloca ahí todo lo que vaya saliendo de tu clóset. De esta manera podrás deshacerte de una vez por todas de lo que no ocupes y reorganizar tu clóset para que quede perfecto.

  1. Saca todas las prendas y accesorios que tengas y ponlas en un lugar visible. Sepáralas por secciones: zapatos, blusas, pantalones, playeras, vestidos, ropa interior, etc.
  2. Ten en cuenta que si son prendas o accesorios en buen estado o nuevos, puedes obsequiarlos a alguien, hacer un trueque con tus amigas y familiares, venderlas online, etc. Existen muchas formas de sacar provecho a esos artículos y obtener un poco de dinero por venderlos.
  3. Si la ropa ya está muy desgastada, rota, decolorada o manchada, deséchala.
  4. Quédate con los artículos esenciales y organiza tu clóset en función de tus necesidades, el entorno en que te desarrollas y el espacio que tienes en tu armario.
  5. El mejor modo de optimizar el espacio es comprobar si realmente necesitas todo lo que llevas meses o años acumulando. Lo mejor es preguntarte cuánto tienes sin usarlo. Si ya pasaron más de seis meses y no lo has sacado del gancho… ¡ponlo en la caja de donaciones!
  6. Elimina las prendas que no sean de tu talla actual. Puede ser que hayas subido o bajado mucho de peso. Cualquiera que sea el caso, sácalas del clóset.
  7. Hay prendas que no se ajustan a la perfección en ciertas zonas de tu cuerpo. Piensa si realmente irás con un sastre a que las arregle. Si la respuesta es que no tienes tiempo, entonces despídete de las prendas.
  8. Saca todas esas prendas, vestidos, pantalones, blusas, jeans, suéteres y sacos que ya pasaron de moda, y deshazte de ellas.
  9. Identifica las prendas que no le favorecen a tu figura. Identifica las que resaltan las zonas de tu cuerpo que no te gustan, y dónalas.
  10. Repite la limpieza de tu armario por lo menos cada año.

Recuerda: la vida es un conjunto de experiencias, no de cosas materiales, ¡despréndete de ellas!

Tip

Cuando puedas ir nuevamente de shopping, evita comprar ropa y accesorios que estén en oferta. Mejor elige dos o tres piezas a juego, que sean de buena calidad y que sepas que vas a usar durante mucho tiempo.

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