Bienestar en la adultez mayor femenina: una tendencia al alza en México

En México, el envejecimiento de la población avanza de forma sostenida, pero hay un grupo que aún recibe poca atención en la conversación pública: las mujeres mayores de 60 años.

Este segmento no solo crece en tamaño, sino que enfrenta condiciones particulares. Las mujeres tienen una mayor expectativa de vida que los hombres, lo que implica períodos más largos de viudez y, en muchos casos, una acumulación de desventajas en el acceso a servicios de salud y espacios de bienestar.

A ello se suma una construcción cultural que durante años asoció la vejez femenina con el retiro, la dependencia o la invisibilidad. Sin embargo, esta narrativa comienza a cambiar.

Datos del Módulo de Práctica Deportiva y Ejercicio Físico (MOPRADEF) 2025 del INEGI indican que el 37.6 % de las personas de 60 años y más realizó actividad física en su tiempo libre, lo que refleja un aumento en el interés por mantenerse activas durante la adultez mayor.

En este contexto, cada vez más mujeres incorporan el ejercicio a su vida cotidiana. Actividades como caminar, nadar, practicar yoga o realizar entrenamiento de fuerza no solo responden a una necesidad de salud, sino que también se relacionan con la autonomía y la calidad de vida.

El sector del bienestar y el deporte también muestra cambios en su oferta. Distintos espacios han comenzado a integrar enfoques más incluyentes, con programas adaptados a diferentes edades y capacidades, y acompañamiento profesional.

De acuerdo con datos de Sport City, en 2025 la cadena registró una participación mensual promedio de 5,000 mujeres mayores de 60 años, lo que representa un incremento de 16 % respecto al año anterior. Las actividades con mayor demanda fueron Dance Mix Divertido, Aquafit Renovado, Yoga Renovado, Pilates Renovado y Flex Renovado. Además, el 70 % de las usuarias hizo uso de alberca.

Especialistas en salud señalan que la actividad física regular en la adultez mayor contribuye a mantener la masa muscular, fortalecer los huesos y reducir el riesgo de enfermedades crónicas. También destacan su impacto en la salud mental, al ayudar a reducir el aislamiento social y fortalecer la autoestima.