Salir a rumbear sin pensar en la cuenta
Estábamos en nuestros veintitantos años, ambas abogadas, trabajando para una firma que se dedicaba a la cartera vencida, ahí nos conocimos. Cuando nos vimos, no nos caímos bien, yo pensaba que ella era una hija de mami que le daba la bendición cada día que salía a trabajar y ella pensaba que yo era una…
