Con Maroma en el Corazón

Por Melanie Beard

En el crisol de la Riviera Maya, donde las aguas turquesas del Caribe acarician las blancas arenas y la selva tropical susurra sus secretos ancestrales, se erige un oasis de encanto renovado. Maroma, A Belmond Hotel, emerge de su letargo rejuvenecido, listo para deslumbrar a los viajeros con una experiencia que trasciende lo ordinario.

Con el telón de fondo de una de las mejores playas de la Península de Yucatán y el acceso privilegiado a la majestuosidad de la mayor barrera de coral del hemisferio occidental, este refugio de serenidad se erige como un faro de belleza y autenticidad. Como un lienzo en constante evolución, Maroma se convierte en un portal hacia una experiencia sensorialmente enriquecedora.

Tras una meticulosa renovación a cargo de la célebre diseñadora Tara Bernerd y su equipo, Maroma renace con una nueva vitalidad mientras honra su rica historia y las tradiciones arraigadas en la tierra maya. Las líneas de su arquitectura, alineadas según la Geometría Sagrada de antaño, cuentan historias de una conexión profunda con el entorno natural y las artes artesanales locales.

En los rincones culinarios de Maroma, el chef ejecutivo Daniel Camacho despierta los sentidos con su interpretación innovadora de los sabores mexicanos tradicionales. En Casa Mayor, los comensales son llevados en un viaje gastronómico donde los ingredientes frescos de origen local se transforman en obras maestras culinarias, mientras que la Tía Olivia teje su magia en la preparación de delicias matutinas con una sonrisa.

El compromiso con la sostenibilidad y la conexión con la tierra se manifiesta en cada bocado, con un 90% de los ingredientes provenientes de México y más de la mitad de la península de Yucatán. Cada plato es una celebración de la riqueza culinaria del país, un homenaje a la tierra que lo nutre y una experiencia que deleita los sentidos.

El viaje hacia el bienestar y la renovación se encuentra en el santuario del spa, donde los tratamientos inspirados en la naturaleza y los rituales de curación ancestrales invitan a los huéspedes a reconectar con su ser interior. Aquí, entre aromas de hierbas frescas y el murmullo de las hojas, la magia de la abeja melipona sagrada se entrelaza con el poder de la naturaleza para brindar una experiencia transformadora.

En cada rincón de Maroma, el arte y el diseño mexicano danzan en armonía, desde los candelabros de vidrio soplado hasta las baldosas pintadas a mano, cada pieza cuenta una historia de habilidad artesanal y pasión creativa. Con una colección que abraza la diversidad y la belleza del país, Maroma es un tributo a la creatividad y el talento de sus artesanos. Cada espacio, impregnado con la esencia de México, es una invitación a explorar la belleza que yace en lo simple y lo auténtico.

Como parte de la familia Belmond, Maroma continúa el legado de excelencia y autenticidad que ha definido la marca durante más de cuatro décadas. Este icónico refugio de playa mexicano es un testimonio de la belleza, la historia y el buen vivir de nuestro país – una invitación a descubrir la magia que resulta cuando los corazones de los viajeros y las maravillas de la Riviera Maya se encuentran.