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Femme Sense

Ser mamá: ¿Opción u obligación?

Por: Dra Perla Leal

Los seres humanos, como especie, hemos estado sobre el planeta por aproximadamente 200 mil años. En los primeros días de nuestro paso por la Tierra, se estima que la población mundial no era mayor a 1500 personas.

En la medida en que tuvimos la capacidad de adaptar el entorno en nuestro beneficio pudimos asentarnos y permanecer de manera estable en un espacio, donde nuestros ancestros pudieron sembrar y cosechar. Con ello surgió la necesidad de tener manos para labrar el campo, cuidar a los animales y proteger la tierra de invasores.

Fuerza

Esta fuerza de trabajo provenía de los miembros de la familia, y por ello procrear tantos hijos como fuera posible fue crucial para la supervivencia del núcleo familiar y social.

Entre más hijos tuviera una mujer se le consideraba mejor, y si esos hijos eran varones se asumía que ella había hecho mejor su trabajo y “cumplido su misión”. Las mujeres éramos un objeto cuya función era dar hijos, ésa era la principal razón de nuestra existencia, la misión que históricamente venimos arrastrando.

Hoy en día

Las mujeres que vivimos en ciudades industrializadas no estamos obligadas a procrear para mantener la producción de capital humano. El mundo puede seguir girando con o sin nuestros vástagos, o al menos eso sería cierto desde el punto de vista biológico e histórico-social, pero ¿de verdad podemos tener libertad de elección con respecto a la maternidad?

En teoría, la respuesta es un rotundo SÍ; sin embargo, la sociedad nos recuerda una y otra vez esta obligación de vida que es tener hijos. No importa cuán feliz te haga tu profesión, o viajar por el mundo, o ser el centro de tu vida, lo cierto es que cuando no tienes hijos la sociedad te envía el mensaje de que eres un ser incompleto, falto de propósito.

Escuchas frases como:

Te miran con tristeza y tienes que escuchar frases como “lo entenderías si fueras mamá” o la típica de “claro, cómo vas a saber, si no conoces el amor de madre” pero ¿qué pasa si no deseo conocerlo?, ¿qué pasa si no tengo activado el gen de madre ardorosa y sacrificada?, ¿qué pasa si no me interesa cambiar pañales olorosos o llenar de baba mi ropa fina? ¿Qué pasa? Pues no pasa NADA.

Tan válido es tener el deseo de procrear como el legítimo deseo de no hacerlo. Desde el punto de vista biológico, cuando la población de algunas especies rebasa el nivel que el ecosistema puede mantener de forma óptima, los miembros de la especie dejan de reproducirse, ya sea que varios de ellos se vuelvan estériles o que disminuya la libido, entre otros mecanismos.

¿Por qué no habría de pasar con nosotros?

Si esto ocurre con otros organismos ¿por qué no habría de pasar con nosotros? Ya hay 7545 millones de personas en un mundo con cada vez menos recursos naturales, ¿será nuestro poco deseo de tener hijos una forma de control natal? No podemos saberlo, pero no suena descabellado.

Por otra parte, desde el punto de vista sociohistórico, las mujeres tenemos acceso a más satisfactores que en el pasado. Definitivamente la felicidad ya no se limita al hecho de traer hijos al mundo.

Hoy nuestra realización es un evento multifactorial que ademá está en función de nosotras mismas y nuestra voluntad. Hoy tenemos el poder de adecuar el mundo a nuestro favor, y eso puede incluir o no una pareja, y puede incluir o no la maternidad.

Influencia de la educación

No es de extrañar que las mujeres con más estudios seamos las que menos hijos tenemos, porque el crecimiento intelectual también te abre un panorama de opciones.

Digamos que la variedad en el menú de la felicidad es tan amplia que la maternidad se vuelve una opción entre muchas. De esta manera, la maternidad es nuestros días es una opción que, como tantas otras, puede hacernos felices y plenas.

El tema principal, considero yo, es el respeto a la otredad: si a ti te hace feliz ser mamá, ¡venga! Si a ti te hace feliz retrasar tu maternidad, ¡venga! Y si a ti te hace feliz ser fértil en otras áreas que no sean producir humanos, ¡venga!.

El punto es ser feliz y respetar lo que hace felices a las demás. Aprendamos a ser compañeras y solidarias con las otras mujeres, con sus decisiones y circunstancias, que lo que hace falta en este mundo es respeto y más gente feliz.

Dra. Perla Leal

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People like you: Angelines Vega Borgio

Directora General de Kipling

Cuéntanos Angelines, ¿Cómo te describes?

Soy una persona muy disciplinada. Cada día hago mi rutina de ejercicio por las mañanas, y en la noche me siento a leer.

El trabajo es muy importante en mi vida, pero también me gusta el arte y el viajar. Mi destino favorito es La Paz, Baja California. Un viaje que me marcó fue el que hice con mi esposo a Machu Picchu, en Perú; fue un viaje muy orgánico, donde nos hospedamos en hoteles ecológicos.

Llegar y verlo me impresionó de tal manera que me quedé sin palabras. Otro viaje que me gustó bastante fue a Bután, en Asia del Sur, con mis amigas.

¿Quién fue la persona que más ha influido en  tu vida y por qué?

Mi padre. Fue una persona que nos enseñó mucho. Nos instruyó a mis hermanos y a mí a trabajar muy duro y con dedicación, y ser muy rectos en nuestras acciones. También nos dijo que no debemos dar las cosas por hecho.

¿Cómo fue el camino que te llevó a la Dirección General de tan importante marca?

Hace 15 años quise cambiar de rumbo en mi profesión. Yo me encontraba en el área de finanzas, como tesorera de una empresa. Al ver una tienda de Kipling, mi esposo me preguntó: “¿Por qué no llevas Kipling a México?”

En Bélgica, conseguí una cita con el director para saber su opinión sobre el tema. En ese entonces una tienda departamental estaba tras la marca, pero se decidió que se me encomendaría a mí, porque una tienda departamental no podría dar esa emoción ni esa pasión a la marca.

Comenzamos con tres tiendas el primer año, y fuimos creciendo de tal manera que hoy en día tenemos 300 puntos de venta, incluido el online. La marca está progresando de forma exponencial. Tras 15 años, somos el distribuidor más importante para las tiendas departamentales.

Como cabeza y al estar en tan importante posición, ¿cuál es tu estrategia en el mercado actual?

Está cambiando el estilo de las tiendas, para que los hombres se sientan más atraídos por ellas y por la marca. Además, está operando un cambio de concepto para gustar a las nuevas generaciones. Los millennials son muy importantes, y por ello estamos introduciendo mucho arte en las tiendas, como grafitis de artistas mexicanos.

¿Qué es lo que busca el mercado femenino mexicano?

La persona que elige Kipling está buscando calidad y eficiencia. Nuestros productos son modernos y eficientes. La bolsa crea una identidad, un estilo de vida, es la manera como se vive el día a día. El mercado mexicano adora la marca, porque es muy democrática, es para todos.

¿Qué te motiva en el día a día?

Despierto contenta todos los días. El ambiente de trabajo es muy importante, por lo que debe ser cordial. Estar con mi familia me encanta, y tengo la fortuna de laborar en el mismo edificio que mis hijos, aunque en diferentes pisos. Estoy atravesando una época maravillosa en mi vida, estoy muy contenta, por lo que me encuentro en paz.

¿Qué consejo les darías a las jóvenes que comienzan en el mundo de la moda y el marketing?

Que tengan consistencia, que se den tiempo para crecer. Deben ser humildes para aprender y entender.

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Cool Stuff

Anne, siempre vigente

La heroína de Ana la de Tejas Verdes “Anne with an E”, llegó a la pantalla de Netflix, que revitaliza este clásico de Lucy Maud Montgomery

Pelirroja, flaca hasta los huesos, parlanchina y con una imaginación sin límites. Así es Anne Shirley, la adolescente huérfana que, por un error administrativo llega, a principios del siglo XX, al hogar de dos hermanos solteros, Marilla y Mathew Cuthbert, en una región rural de Canadá, la Isla del Príncipe Eduardo. Marilla esperaba un muchacho que la ayudara en su granja y cuando ve que la que llega es una chica que habla sin parar y recita poemas de Tennyson, empieza esta historia que más de 100 años después de su publicación, sigue más vigente que nunca. Tanto, que Netflix, junto con la TV pública canadiense, coprodujo una serie basada en la novela de Lucy Maud Montgomery.

Anne with an E

Ana la de Tejas Verdes. 

La serie, disponible en México en la plataforma de streaming, se llama Anne With an E, y fue adaptada y producida por la guionista de Breaking Bad, Moira Walley-Beckett. No es la primera vez que el personaje que catapultó a Montgomery a la fama pasa a la pantalla.

En los años 20, se filmó una película muda de la que solo quedan algunas fotos, y en 1934 Anne Shirley fue encarnada por la actriz de cine Dawn Evelyeen Paris, que a partir de ese momento –y hasta su muerte- se hizo llamar con el nombre del personaje. En los 80, una serie canadiense llevó por primera vez a la pantalla chica las historias de Anne en Avonlea, el pueblo isleño que Montgomery imaginó para su heroína, y han sido varios los musicales inspirados en la misma obra.

Quienes leyeron las aventuras de esta adolescente que encuentra una nueva oportunidad con sus padres adoptivos, podrán reconocer en la serie de Netflix algunos desopilantes episodios narrados por la novelista. Pero a Walley-Beckett se le ha criticado que inventara situaciones que no tuvieron lugar en el libro original. Y que tiñera a la serie con un halo demasiado espectacular. Pero, polémica al margen, ¿qué es lo que atrapa de un personaje imaginado hace más de un siglo y que hoy, en la era de las redes sociales, destaca por su inocencia?

Anne with an E

Anne era una adelantada a su época…

A pesar de su candidez, con su feminismo silencioso –el término no se nombra, pero no hay duda de que Montgomery le instiló dosis de su propio sentido de autonomía-, cuando todavía faltaban décadas para que todas las mujeres canadienses pudieran votar –Manitoba fue la primera provincia que concedió este derecho en 1916, pero en Quebec recién pudieron sufragar en los años 40-. Para desilusión de Marilla, la recién llegada no es un muchacho musculoso que ayude a su hermano, ya entrado en años, a lidiar con la modesta granja que poseen en el este de Canadá.

Pero Anne se gana el corazón de los dos hermanos, no sin antes dejar en claro que vale tanto como un varón y que su sexo no es impedimento para lograr lo que se proponga. Quienes leímos a Ana la de Tejas Verdes, lo hicimos entre los 11 y los 15 años, y aunque el término feminismo nos era, con frecuencia, un término aún desconocido, intuíamos que las alas que Montgomery daba a su heroína era lo que queríamos para nuestras vidas.

Anne with an E

Cuando las mujeres de la generación de Montgomery solo veían futuro en la maternidad y el hogar, la autora se ganaba la vida como maestra rural y como escritora freelance.

Anne of Green Gables

Las primeras 18.000 copias vendidas le valieron una pequeña fortuna, sin contar los derechos de autor que sus novelas, traducidas a decenas de idiomas, le permitieron tener una vida confortable. Sin embargo, depresiva y triste por la muerte de uno de sus hijos, Montgomery terminaría quitándose la vida a los 67 años, cuando gozaba de fama y popularidad en Canadá y el mundo entero.

Su legado, su valiente Anne, amante de los libros y los desafíos, y por sobre todo las cosas, de la independencia y la libertad, sigue vivo en sus lectoras y televidentes.

Anne with an E

Fotos cortesía Netflix

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Por un 8M sin pendientes

Mujer en la playa

Cada 8 de marzo se nos recuerdan los grandes logros de las mujeres, pero también surgen presiones y ansiedad por lo no conseguido a nivel individual. Cómo empoderarnos sin pendientes ni mochilas pesadas.

Por Mariana Risso Crespo

Cada año que pasa, el 8 de marzo nos recuerda todo lo que avanzamos las mujeres, pero también sentimos presión: se nos dice que podemos hacerlo todo, que podemos ser madres y también tener un carrera. Y a veces eso no es posible. ¿Cómo manejar esa ansiedad por poder/querer hacerlo todo y cumplir con esos postulados del feminismo?. ¿Qué pasa cuando eso no se logra?

Hoy, la mujer comienza a valorarse desde un lugar orgánico entendiendo que su misión y propósito de vida trasciende la casa y el cuidado del hogar. Hoy, la mujer empieza a dejar huella con su voz, pensamiento y accionar mas allá de su núcleo familiar.

El Día Internacional de la Mujer nos recuerda la posibilidad que tenemos de transformar un deseo o un pensamiento en acción, la oportunidad de empoderar a las mujeres en todos los contextos o situaciones posibles e impulsarlas en su desarrollo pleno y consciente alineado con sus mas íntimos deseos. Esto último es de suma importancia ya que las palabras significan y adquieren valor de acuerdo a quien las interpreta. Y por tal motivo no siempre el deseo colectivo abarca todas las individualidades.

TU PRIMER DERECHO

El activismo y poder femenino requieren de una conciencia y de un respeto respecto a las necesidades de cada mujer entendiendo que la carrera desenfrenada por querer abarcarlo todo y siempre de una manera excedente en calidad y cantidad no hace más que reforzar nuestra condición humana y finita.

Si queremos una sociedad justa, esa sociedad debe estar integrada por hombres y mujeres que así lo sean, comenzando con la coherencia entre lo que piensan, desean y hacen en consecuencia.

Nadie puede decirte cómo tienes que ser, en quien tienes que convertirte ni cómo debes delinear tu vida para ser exitosa. Tu primer derecho es el de ser libre, en pensamiento, sentimiento y accionar siempre alineado a un comportamiento ético y consecuente con el bien común.

La presión social femenina es constante y descansa sobre la premisa de mujeres fuertes, bonitas, inteligentes convertidas en madres y académicas, profesionalmente exitosas y autosuficientes económicamente. Y esta idea asumida como certera es tan fantástica como irreal. Este pensamiento angustia porque nuestra mente oscila entre el pasado y el futuro, “entre lo que no pude ser o hacer y lo que tengo que ser y hacer “para lograr ciertos resultados que, a veces, ni siquiera nos detenemos a reflexionar si nos pertenecen. Hemos sido educadas para agradar y cumplir expectativas ajenas e incluso por momentos, poco realistas a los ojos del siglo XXI.

HONRAR MI VIDA

Un nuevo paradigma está naciendo, basado en una mujer plena y consciente de su poder y sus derechos para hacer uso de su fuerza interior, intelecto y libertad, para ser y hacer lo que su mente, alma y corazón le dicten. Sabemos y comprobamos a diario que podemos lograr nuestros deseos aunque lo más importante es pensarlos a solas, a conciencia y sin miramientos ni juzgamientos externos.

“Si, siendo mujer tengo la bendición natural de dar vida, entonces que mi obligación moral sea honrar ante todo la mía”.

Lic. Mariana Risso Crespo
Coach Ontológico – Practitioner en PNL
www.thinkemotional.com
Linkedin: thinkmotionallife

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On the Cover

Vale la Pena Intentarlo: Laura Torres del Cueto

Laura Torres

La protagonista de nuestra portada es Laura Torres del Cueto, directora general de Hugo Boss México. Con ella platicamos sobre el mercado del lujo en nuestro país y los desafíos de ser mujer en el mundo empresarial.

Fotos: César Ibarra

Sé para frente a la cámara con la prestancia y seguridad de una modelo y su buena percha no tiene nada que envidiarle a una reina de las pasarelas. Hablamos de Laura Torres del Cueto, directora general de Hugo Boss México y una de las mexicanas más influyentes de la actualidad.

Al frente de una marca de alta gama muy afianzada en nuestro país, para ella, el lujo “tiene que que ver con vivir experiencias únicas. Lugares nuevos por conocer, experiencias nuevas y diferentes que superan tus expectativas, que te sorprenden y te hacen sentir especial”.

Experta en ventas, pero también en saber adelantarse a las tendencias y leerlas para luego ofrecerlas a los consumidores locales, para ella, en México, “el mercado de lujo está relacionado con la parte emocional. La calidad es esencial cuando hablas de lujo, pero es algo implícito y esto se complementa con los valores de las marcas”.

Para esta ejecutiva de alto nivel, tanto en nuestro país como en el resto del mundo, la conducta del consumidor ha evolucionado: “se interesa más en los valores de las empresas y el cuidado del medio ambiente”.

Su camino…

Empezó en esta empresa alemana poco después de graduarse en la universidad: entró como asistente de Ventas y pronto se pondría al frente del showroom de México y Latinoamérica, “que en esa época estaba en Miami y yo tenía que mudarme casi siete meses por año para atender a los clientes. Recuerdo esa época como una de las mejores de mi vida”, cuenta. Después fue ascendida a directora de Ventas para México y se hizo cargo del departamento de Mercadotecnia: “No éramos muchas personas en el corporativo en ese momento, así que tuve la oportunidad de aprender e ir creciendo con la marca, con una gran responsabilidad”, recuerda. Finalmente, en el año 2011, fue nombrada directora General de la subsidiaria.

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Foto: Lina Florez

¿Consideras que por ser mujer tu camino fue más arduo?

En mi experiencia personal, no lo creo. Creo en la equidad de género y trabajo para una empresa que lo promueve. Por supuesto que durante mi carrera profesional he tenido que enfrentar algunos retos por ser una mujer, pero nunca he dejado que eso me afecte. Yo creo que si tienes un equipo diverso éste será más fuerte porque las habilidades son diferentes en hombres y mujeres. Y, para mí, se trata de obtener lo mejor de cada uno para hacer un mejor equipo.

Cuéntanos un poco más sobre tu trayectoria

Estudié Relaciones internacionales y posteriormente hice un diplomado en Marketing y Comercialización en el Tecnológico de Monterrey. También seguí en la Universidad Internacional de Florida (FIU) un programa de Retail en el mercado del lujo. Prácticamente mi desarrollo profesional ha sido en HUGO BOSS. Es una empresa que me ha permitido aprender, crecer y desarrollarme. Siempre quise trabajar en multinacional que estuviera relacionada con la moda. Me encantan las telas desde que tengo memoria. Y amo mi trabajo porque a pesar de llevar ya diecisiete años en este negocio no dejo de aprender: todo el tiempo estamos innovando. En el mundo de la moda es algo natural, si consideras que tenemos cuatro temporadas por año. Es un negocio muy dinámico.

¿Qué novedades marcarán 2019?

Con la marca BOSS tenemos una posición muy sólida en el mercado de México y Latinoamérica. Hemos abierto nuevas tiendas como la de Artz, en el sur de la Ciudad de México y este año tenemos algunas aperturas en Guadalajara y Cancún. Tendremos un evento increíble este primer trimestre ya que vamos a traer el velero de competencia de HUGO BOSS con el capitán británico del velero Alex Thompson, lo cual nos tiene muy emocionados. También vamos a participar en eventos importantes como Formula E. Y respecto a nuestra otra marca, HUGO, hemos hecho un relanzamiento de la marca en nuestro país a la par de la apertura de las primeras dos HUGO BOSS México: una en Ciudad de México (Plaza Satélite) y otra en Guadalajara (Landmark) y próximamente una tercera en Monterrey.

¿Cómo caracterizas al consumidor típico de HUGO y BOSS?

Diseñamos ropa para una audiencia internacional. Somos una empresa internacional que combina un diseño moderno con trabajo artesanal. Se nos conoce por eso y es lo que nuestros clientes esperan de nosotros. Con BOSS y HUGO, ofrecemos dos marcas con gran personalidad. Cada una es para un grupo de clientes distinto, pero ambas comparten los altos estándares de calidad que tenemos para nuestras colecciones: excelente calidad y ajuste perfecto, innovación y sustentabilidad. BOSS ofrece outfits elegantes y de negocios, pero también estilos casuales y de athleisure. Con nuestra marca HUGO, los que marcan tendencia y los clientes con un estilo auténtico pueden estar seguros de mostrar su individualidad pero con acentos muy cool.

¿Qué lugar ocupa el comercio electrónico para la marca?

Cada vez más clientes compran en línea. Por lo tanto, HUGO BOSS ve grandes oportunidades de expansión y crecimiento del negocio a través de este canal. Desde cualquier lugar, a cualquier hora, la inmediatez y el servicio toman mucha relevancia en esta nueva era.

¿Qué consejos tienes para las mujeres que se inician en el mundo de la moda?

Les diría que lo más importante es la pasión y el amor por lo que haces. Que sean auténticas y actúen con responsabilidad social. Que se enfoquen en sus metas y trabajen fuerte para conseguirlas. Y que la industria de la moda es un buen lugar para desarrollar sus carreras. Puedo compartir también estos consejos que recibí cuando recién comenzaba y que probaron ser muy útiles: sé fuerte y no te distraigas por lo que la gente diga. Confía en ti y siempre trata de conseguir lo que quieres. El “no” ya lo tienes seguro, ¿por qué no intentar cambiarlo por un “sí”? Vale la pena intentarlo.

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