Catrina monumental del Zócalo: el vestido de Karina Ramírez
Toda Catrina merece un gran vestido, y este medía 27 metros. La Catrina monumental del Zócalo, de 33.41 metros, luce un traje morado bordado a mano. Detrás de él está la diseñadora Karina Ramírez Aparicio. Además, su estancia se amplió hasta el miércoles 11 de noviembre. ¿Ya la visitaste?

Karina Ramírez Aparicio, la diseñadora detrás del traje
La Catrina monumental del Zócalo fue elaborada por el Taller de Arte Xibalbá, bajo la dirección del artista y escultor Carlos Camilo Báez.
Karina Ramírez Aparicio diseñó el vestido de la Catrina monumental del Zócalo. De acuerdo con ella, la prenda se inspira en el estilo de bordado artesanal de Tenango.
El reto era enorme. Había que llevar un oficio de escala íntima a una prenda de 27 metros. Además, el traje se confeccionó por partes para poder armarse sobre la escultura.
Anatomía de un vestido monumental
El diseño combina corte sofisticado, artesanía y luz. Estos son sus elementos clave:
Silueta: vestido de sirena entallado, con un faldón largo de 20 metros.
Color: morado, con franjas blancas que funcionan como pantallas de luz.
Bordado a mano: integrantes del Taller de Arte Xibalbá cosieron las figuras.
Motivos: flores de cempasúchil y colibríes.
Luz: mangueras LED, sujetas con hilo y aguja, iluminan cada figura.
Así, la aguja y la luz se encontraron en una misma prenda. De hecho, el vestido convierte a la escultura en una pieza de alta costura, llevando la tradición textil mexicana a una escala pocas veces representada.

Un taller, 140 manos y mucho oficio
El Taller de Arte Xibalbá, surgió de la Fábrica de Artes y Oficios (Faro) de Oriente. En la obra participaron cerca de 140 personas. Entre ellas hubo escultores, herreros, pintores, artesanos textiles y electricistas.
Debajo del traje, una estructura de acero de entre 21 y 22 toneladas sostiene la figura. El adjudicador Alfredo Arista certificó 33.41 metros para Guinness World Records. Así superó los 28.15 metros de la Catrina de Puerto Vallarta, registrada en 2023.
De la Garbancera a la Catrina
La escultura rinde homenaje a José Guadalupe Posada, grabador originario de Aguascalientes. Durante el Porfiriato creó la Calavera Garbancera, una sátira de quienes presumían una elegancia europea. Más tarde, Diego Rivera la vistió con una boa de plumas. La bautizó como La Catrina en su mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central.

Hoy, esa sátira de la elegancia se reinventa con un vestido bordado a mano. La ofrenda que la rodea refuerza el vínculo con la tradición. Incluye unas 100,000 plantas de cempasúchil y ajolotes monumentales.
La Catrina monumental del Zócalo puede visitarse hasta el miércoles 11 de noviembre y vale enteramente la pena mirar de cerca el trabajo de Karina Ramírez Aparicio y del taller que lo bordó. ¿Ya la conociste o tienes planeado ir en ls próximos días? ¡Compártenos tu experiencia en redes!
La catrina ha sido inspiración de obras, pinturas, relatos, esculturas ¡Y hasta juguetes de colección!
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